Julia de Boston ha probado casi todo: "Melatonina, leche tibia, lavanda, música para dormir, cortinas opacas, acostarse más temprano, acostarse más tarde... Nada funcionó con nuestros hijos autistas."
El problema: La mayoría de los remedios para dormir ignoran la causa raíz. Los niños con TDAH o autismo tienen un sistema nervioso que funciona de manera diferente. Su cerebro no puede simplemente "apagarse" por las noches como los niños neurotípicos. En cambio, necesitan lo opuesto a lo que la mayoría de las guías recomiendan:
❌ No menos estímulos, sino los ESTÍMULOS ADECUADOS
❌ No silencio absoluto, sino regulación sensorial
❌ No quedarse quieto, sino movimiento controlado
Esto explica por qué tu hijo sigue durmiendo mal a pesar de todos tus esfuerzos...